Máxima apertura y continuidad entre el salón y el jardín

En este proyecto se ha instalado una corredera minimalista de aluminio de tres hojas con suelo integrado, acompañada de fijos acristalados en la parte superior.

El objetivo: abrir el salón al jardín, ganando amplitud, luz natural y conexión con el exterior.

La carpintería, realizada en aluminio lacado en blanco mate, aporta una estética limpia y elegante, perfectamente integrada en el espacio.

El resultado es un cerramiento funcional, donde la mínima presencia de perfiles y la amplitud del acristalamiento convierten la conexión entre interior y exterior en la verdadera protagonista.